¿Cómo hace el amor Aries?

A los Aries les gusta tomar las riendas en la cama, acepta cualquier proposición erótica, pero siempre busca ir un poco más allá.
Como en las demás áreas de su vida, también el deseo sexual obedece ciegamente a sus impulsos. Plantear el encuentro sexual como una lucha en la que pueden abundar las demostraciones de fuerza resulta excitante para su personalidad siempre dispuesta a la pelea, pero al cabo de un tiempo, su amante puede comenzar a evidenciar huellas de cansancio y desaliento. Su vitalidad desbordante le permite mantener apasionadas maratones sexuales capaces de extenuar al enamorado más fogoso.
Sin embargo, como la sutileza no es su fuerte y no tiene la paciencia suficiente como para transformar sus pasiones en virtuosismo, no siempre obtendrá todo el placer que desea.
Su sentido más desarrollado es el tacto. El rostro le resulta una zona particularmente erógena, y responde de inmediato a los besos suaves en los párpados, las caricias en las sienes y el calor del aliento. Una vez que su deseo sexual fue despertado, se vuelve tan incontenible que es capaz de tirar por la borda cualquier convención social. El mejor amante es aquel que le permite hacer realidad cada una de sus fantasías y responde sin vacilación a su pasión.