Aries ascendente Leo

Fuego-Fuego
Si el León es el rey de la selva, Aries no es menos, ya que él es el fogoso carnero de la manada de ovejas.

Leo-Aries es, por lo tanto, una combinación que inevitablemente logrará el mando.

En ella se topan: ambición, exhibicionismo, energía, agresividad, celos, tozudez, voluntad, iniciativa, fuerza de carácter e impetuosidad.

No se excluye que el nativo quiera también legalizar una relación eventual con el matrimonio, porque el componente Leo tiende al prestigio social.

La infidelidad, generalmente, sirve más para satisfacer el lado exhibicionista que el aspecto intelectual o amoroso.