Aries y los celos

Romperá la vajilla

Los celos no son el principal de los defectos de un Aries, pero suelen provocarlos porque jamás resisten a la tentación de desplegar sus armas de seducción.

Demasiado seguros en sus conquistas, si olfatean algo raro y sienten su zona minada, se transforman en fieras y se defenderán con uñas y dientes.

Un nativo o nativa de este signo capturado por los celos, los experimenta con violencia sin frenos ni límites.

Bastará escucharlos vociferar y, aunque haya quedado claro que no pasó de la intención, es posible que la vajilla quede hecha añicos.

Si resulta que estaba en lo cierto, le cerrarán la puerta en las narices a su pareja, tras lanzarle la valija a la calle.

Después… revisarán su agenda, se darán un respiro y llamarán por teléfono a un compañero para salir a pasear.