Cómo besa cada signo

Pocos contactos son tan íntimos y reveladores de nuestra personalidad como los besos.
En ellos podemos expresar todos los matices del amor: pasión, ternura, posesividad, armonía, curiosidad e, incluso, necesidad de mayor comunicación o de independencia son algunos de sentimientos que entran en juego cuando dos personas aproximan sus labios.
En líneas generales podemos decir que los signos de Fuego son tan impulsivos y dominantes para besar como para el resto de las acciones que llevan a cabo en sus vidas, aunque cada uno lo es a su modo.
Aries interpreta el encuentro amoroso como un combate y una aventura; Leo también busca un cierto dominio sobre su pareja aunque en forma menos agresiva y más teatral: mientras que, para Sagitario, besar esquívale a explorar tierras desconocidas.
Los signos de Tierra, por su parte, se distinguen por un contacto físico pausado y a la vez receptivo.
Tauro es posesivo y sensual, Virgo contiene sus impulsos eróticos aunque los experimenta en forma intensa, al tiempo que Capricornio pone cierta distancia en el amor aunque en su fuero interno sea un ser sumamente sensible y pasional.
Algo desapegados, con gran necesidad de libertad pero también de comunicación, son los signos de Aire. Para Géminis lo fundamental es el intercambio y besan con la misma curiosa inquietud con la que hablan.
Libra persigue fines similares, aunque lo fundamental para este signo es lograr un contacto armonioso al besar. Y Acuario es sumamente original y creativo cuando de amor se trata, pero muy poco romántico ya que lo que más le preocupa es la amistad.
Finalmente los signos de Agua son los más tiernos y sensibles para expresar su afecto, si bien precisan de alguien que sepa contenerlos en sus brazos para poder dejar fluir su gran sensibilidad. Cáncer confunde sus labios largamente con los de su pareja, en una actitud de amoroso cuidado.
Escorpio busca fundirse en el otro hasta olvidar incluso su identidad. Piscis, por su parte, logra perder por completo la noción de tiempo y espacio cuando el ser amado le ofrece sus labios.