¿Cómo hace el amor Géminis?

Géminis no sólo colma a su compañero de placeres físicos, sino que, además, lo conquista con una plática erótica tan capaz de encender el deseo como una caricia, un abrazo o un beso muy osados. El cerebro es su órgano sexual por excelencia. La buena conversación le resulta el verdadero afrodisíaco y constituye su actividad favorita antes, durante y después del sexo.
Su curiosidad le hace buscar constantemente nuevas formas de placer y le impulsa a probarlo todo, siempre que sea él o ella quien tome las riendas de los descubrimientos sexuales.
Su peor enemigo es el aburrimiento. Como su mente es muy inquieta, necesita renovar rápidamente las experiencias eróticas para no caer en la rutina. Y como el campo de las ideas es infinito, también lo son las posibilidades que le ofrece a su amante en la cama.
Juegos, objetos lujuriosos y disfraces son algunas de las opciones que le propone para echar a la rutina de su cama. No es extraño que pretenda inmortalizar su pasión con una cámara de fotos o de video. Le gusta hacerlo con la luz encendida y cuanto más espejos, mejor, porque le encanta la autocontemplación. Sus zonas corporales más sensibles son las orejas y las manos: una caricia en la oreja acompañada de un prometedor susurro puede ser la llave para hacerle entrar en calor.