El niño Géminis

Desde muy pequeño el niño Géminis es amable, sonriente y muy despierto. Pero también desde muy niño observamos el aspecto camaleónico de su personalidad, la capacidad que tiene para adoptar o imitar el modelo de costumbres, ideas, hábitos de los demás y cambiar con una facilidad desconcertante.
Muy pronto da muestras de una facilidad de expresión y de intercambios con los demás, con lo que atrae gran cantidad de amigos. Sin embargo, seguramente este niño tan simpático y vivo no siempre está de buen humor en su marco familiar.
Una vez más aparece la doble naturaleza de los Géminis.
Así pues, la natural y despierta inteligencia lo lleva a desarrollar un espíritu crítico, a veces exagerado y no siempre benévolo.
Es de naturaleza curiosa. Le gusta aprender y comprender; pero, a la vez, es hablador e indisciplinado.
Nervioso, a veces irritable y susceptible, obedece antes los consejos que las órdenes.

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