¿Cómo es Libra?

Su sexualidad tiene un alto nivel de refinamiento. Quien entre a su dormitorio jamás saldrá decepcionado porque, en su ilimitado deseo de agradar, detectará los gustos de su compañero y tratará de satisfacerlo en todo. Las relaciones amorosas que entabla le demandan mucha energía y en su cama la rutina no tiene lugar.
La soledad es para Libra una condena insoportable, por eso, siempre está acompañado y pocas son las veces que se resigna a irse a dormir solo.
Pero no practica el sexo por el sexo mismo, pues también le importa lo que siente su corazón. De sus relaciones no están ausentes ni el sentimentalismo ni la afectividad. Con frecuencia se acerca a alguien porque se siente verdaderamente enamorado y, aunque este sentimiento no sea perdurable, en la cama lo vuelve considerado y tierno. Obedeciendo a su natural obsesión por el equilibrio, explora e incentiva por igual todos los sentidos de su amante sin privilegiar ninguno en especial.
Le excitan los masajes con aceites exóticos, susurrar palabras dulces y atrevidas, no sin antes haber ofrecido algún manjar que le anuncie otros placeres más intensos. También se conecta con el deseo a través de la fantasía: publicaciones, videos, narraciones eróticas.
Su pareja debe ser tan imaginativa y dúctil como él para poder atraparlo. Si quiere estar a su lado durante mucho tiempo tendrá que esforzase por ser alguien distinto cada día, porque en el momento mismo en que su comportamiento empiece a ser previsible, comenzará a aburrirse y querrá apartarse de su lado.

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