¿Cómo es Piscis?

Piscis necesita combinar sensualidad con afectividad y puede resultar un/a amante difícil de saciar. Gran parte de su tiempo lo emplea en fantasías eróticas y cuando las lleva a la práctica su partenaire sexual queda deslumhrado, ya que su fantasía es frondosa y todo lo que resulta de ella es sorprendente. Sus proezas sexuales que tanto gustan a su amante poco y nada tienen que ver con lo físico.
Son producto de su activa imaginación, por lo que puede decirse acertadamente que la verdadera sede de su vida sexual es su mente, no su cuerpo. No siempre, en cambio, encontrará un compañero tan dúctil como para comprender profundamente esta extraña cualidad de su comportamiento sexual. Su modalidad amatoria es a la vez técnica e intuitiva.
Su intuición le permite saber lo que su amante espera pero, una vez que se ha hecho un cuadro aproximado de cuáles son sus expectativas, se dedica a satisfacerlas poniendo en la tarea toda su inteligencia.
En la cama su comportamiento puede recorrer todos los matices que van desde la dulzura a la rudeza, aunque nunca haría nada que hiriera la sensibilidad de su pareja.
Si éste acepta de buen grado todas sus propuestas, no conocerá restricciones ni prohibiciones. Como es muy sutil detesta las estridencias y prefiere que las cosas nunca queden demasiado dichas, sino apenas insinuadas o sobreentendidas.
Uno de sus puntos erógenos son los pies. Un masaje con aceite perfumado puede abrir la puerta de las sensaciones en forma instantánea.

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